| viernes, 26 de octubre de 2012 h |

Ya lo avanzó el director general de Cartera de Servicios y Farmacia, Agustín Rivero, que aseguró que tal vez habría que levantar el pie sobre el control del gasto y que se abría una fase de evaluación del efecto de las medidas tomadas para determinar cuáles sería necesario retocar, cambiar o eliminar.

Ante esa posición, el sector prepara su batería de propuestas para hacer posible esa relajación del control del gasto al tiempo que no se pone en riesgo la viabilidad del sistema.

Desde Farmaindustria ya se habla de establecer topes en el crecimiento de la factura farmacéutica en función de la evolución del PIB. A cambio pedirían una mayor agilidad en la aprobación de medicamentos así como que las evaluaciones que va a realizar el Ministerio de Sanidad en el marco de la Comisión de Precios y la Red de Agencias fueran únicas, y no 17.

Por su parte, la industria de genéricos reclama en su parcela una mayor lógica y aplicabilidad de los sistemas de revisión de precios, llevando los plazos a un mínimo de seis meses, además de permitir un diferencial de precios con las marcas. Todo ello siempre que no se toque la ventaja que el artículo 85 de la Ley de Garantías otorga a los genéricos ante una PPA. Este punto, como es lógico, es uno de los puntos de desencuentro con Farmaindustria.

Por su parte, la farmacia se encuentra con el reto de afrontar el hecho de que gran parte de su trabajo se realice a cambio de márgenes ínfimos. Solventar esto, además de procurar nuevos servicios financiados, es una de sus metas.

Todas estas propuestas, y alguna más, deberían ser asumidas por la Administración a través de los pactos que se vean necesarios para impedir el colapso de un sector clave.

@JoseMLAlemany en Twitter