f. R. Oviedo | viernes, 05 de octubre de 2012 h |

Lejos de desistir en su intento por convencer a las autoridades para que dejen de hacer presión contra la industria farmacéutica, los laboratorios Bayer han dado un paso más y han decidido transferir el cien por cien de su producción de ácido acetilsalicílico a su planta de La Felguera, en Asturias. Rainer Krause, consejero delegado de la compañía en España, atendió a EG para valorar la trascendencia de tal decisión.

Pregunta. Si por algo se conoce a Bayer es por su producto estrella, la Aspirina, y ahora este se va a producir en su totalidad en España. ¿Guarda para ustedes un significado especial esta decisión?

Respuesta. En realidad se trata de una inversión relativamente pequeña, pero tal y como están las cosas este movimiento debería interpretarse como un voto de confianza por parte de Bayer hacia España. Hay que tener en cuenta que la totalidad de la producción se destina a la exportación y eso contribuye muy positivamente a mejorar la balanza comercial del país.

P. En cambio, el CEO de Bayer Health Care, Jorg Reinhardt, dijo a principios de año que España había dejado de ser interesante para futuras inversiones. ¿Era una simple advertencia para que las autoridades dejaran de hacer presión sobre el sector?

R. Primero tenemos que aclarar que manejamos nuestras plantas en un contexto global y tenemos que tomar decisiones más allá de las coyunturas. Dicho esto, tengo que decir que si hoy tuviéramos que preguntarnos dónde construir esta planta sería muy difícil que eligiéramos España.

P. Entonces, ¿dónde se implantaría esa fábrica?

R. Creo que todos sabemos cuáles son los lugares más atractivos ahora mismo. Hablamos del Este europeo, Asia… Pero no necesariamente en el centro de Europa.

P. ¿Por qué, entonces, cuando otras compañías optan por fabricar en países emergentes, Bayer sigue apostando por España?

R. Para nosotros España juega un papel muy importante a nivel global. Aquí tenemos la infraestructura, el know how, la experiencia… Con una inversión pequeña podemos aumentar la capacidad productiva y eso hay que valorarlo también. Hay que tener en cuenta los gastos que supondría la traslación de nuestra fábrica a países como China. Se han echado las cuentas, evidentemente, y esta sigue siendo una opción rentable, ya que además todo lo que se produce aquí es para ser exportado, por lo que nuestra producción no se ve afectada por la política farmacéutica española.

P. ¿Esperan algún tipo de reacción por parte de las autoridades?

R. Sí, esperamos que esto sea interpretado como una señal positiva por parte de las autoridades competentes. Los representantes locales nos han agradecido mucho el esfuerzo.

P. ¿Creen que su decisión podría servir de estímulo para que otras compañías se sientan más tranquilas invirtiendo aquí?

R. No soy quién para valorar eso. Pero lo que está claro es que todos los que estamos con fábricas instaladas aquí observamos el entorno y compartimos la misma preocupación.

P. ¿Podría haber más inversiones en el futuro por parte de Bayer o se cierra ya el grifo para España?

R. Estamos analizando diferentes proyectos, sobre todo en el área productiva. En este campo podemos pensar desde un punto de vista global, por lo que no se descarta. Asimismo, somos una empresa de inventores y destinamos muchos recursos a I+D, a través de los cuales estamos participando en proyectos de desarrollo clínico de nuevos medicamentos y esto se mantendrá también.