J. Ruiz-Tagle Madrid | viernes, 05 de octubre de 2012 h |

Mirar hacia el futuro y construir bien los cimientos para emerger de la actual coyuntura económica. Este podría ser el resumen del informe que detalla la inversión en I+D de la industria farmacéutica en 2011, que ascendió a 974,7 millones de euros. Si bien el deterioro del sector, que comenzó en 2008, se certificó con un descenso del 5,3 por ciento en la partida destinada el curso anterior, la utilización de los recursos disponibles desprenden la intención de aferrarse y adaptarse a un futuro tan incierto como esperado. Un 20,4 por ciento de la inversión, es decir 194,94 millones de euros, fueron directamente destinados a la biotecnología. La firme apuesta se observa al comparar la incidencia de la biotecnología en 2010, cuando se destinaron el 19,3 por ciento de los recursos.

Esta primera conclusión contrasta, sin embargo, con otras que se deslizan igualmente del informe. Los proyectos de colaboración con distintos entes, la externalización de la I+D, o los acuerdos público-privados, es decir, las distintas formas que puede adoptar el gasto en I+D extramuros, descendieron con respecto a 2010. En este sentido, el curso pasado se destinó a este tipo de investigación 415,7 millones de euros del total de la inversión, un 42,6 por ciento, mientras que en 2010 fueron 459,2 millones, que supusieron el 44,4 por ciento. La explicación radica en el deterioro del entramado económico español, donde radica el mayor número de desinversiones. De los 43,5 millones menos destinado al gasto extramuros, 42,3 se perdieron en territorio nacional, por 1,2 que no se invirtieron en el extranjero.

Por comunidades autónomas, los descensos más drásticos se concentraron en Galicia y Cataluña, con un 2,8 y 2,3 por ciento, respectivamente. Otras comunidades, como País Vasco o Andalucía, también registraron ligeros descensos en inversión extramuros. En la otra cara de la moneda se situaron Madrid y Extremadura, con un 1,7 y un 0,5 por ciento.

Al hablar de gasto en I+D intramuros, la lectura es la inversa. En comparación con 2010, la industria farmacéutica invirtió un 1,8 por ciento más en la investigación que se realiza en los laboratorios propios. Sin embargo, el descenso del volumen total de gasto evidencia que a pesar del aumento porcentual, en valores absolutos 2011 contó con 16,3 millones de euros menos.

Por comunidades, Cataluña siguió como líder en el panorama nacional al concentrar un 49,3 por ciento de la inversión, a pesar de haber descendido la misma un 0,9 por ciento respecto a 2010. La comunidad de Madrid, por su parte, descendió en el mismo periodo un 0,5 por ciento, y se colocó en el 38,7 por ciento.

Igualmente, el informe explica el destinatario científico de la inversión. Al igual que en el 2010, la principal partida del gasto fue la investigación clínica, con un 42,25 por ciento (470 millones de euros). Dentro de este capítulo, cabe destacar que el 53,2 por ciento se destinó a ensayos clínicos en fase III, un 5,9 por ciento más que en 2010, mientras que la fase I perdió un 1,8 por ciento. Este dato, unido al ligero descenso en investigación básica, del 14,6 por ciento en 2010 al 14,1 en 2011, pueden ser las peores señales de un informe que capea el temporal con una clara vocación de aferrarse al futuro.