| viernes, 21 de septiembre de 2012 h |

La participación de la comunidades autónomas en la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) ha venido a poner sobre la mesa, aún más si cabe, las dificultades por las que atraviesa el SNS. La presencia de dos representantes de autonomías en la CIPM tiene o debería tener, no obstante, también un efecto positivo sobre la financiación y lanzamiento de medicamentos.

Parece claro que la situación futura no volverá a ser la que era. Hasta hace bien poco, cuando una compañía llegaba a la CIPM la pregunta qué se hacía era la cuantía que iba a tener que reducir el precio solicitado sobre expectativas iniciales. Habitualmente, ese porcentaje era asumible y el producto se lanzaba sin mayores problemas y financiado.

Hoy en día, el riesgo de que un producto quede sin financiación es un riesgo cierto. Y en la decisión que se tome, las comunidades autónomas van a tener un papel clave. Por un lado, por su participación directa en la CIPM y, por otro, a causa de su vinculación a las agencias de evaluación de la Red de Agencias. Una red que espero que funcione con criterios objetivos, rigurosos y conocidos y se dote al proceso de transparencia y audiencia.

Pero no todo debería ser malo con la participación de las autonomías en la CIPM y la creación de la Red de Agencias. Una vez aprobado un fármaco el acceso al mismo en toda España debería ser inmediato ya que habrán sido las propias comunidades las que hayan aprobado la financiación y precio del medicamento. De este modo, no podrán escudarse en el ‘yo invito y tú pagas’ que achacaban al Ministerio de Sanidad durante mucho tiempo ni en la ausencia de conocimiento del producto. No habrá excusas.

@JoseMLAlemany en Twitter