Se veía venir, pero no por ello deja de sorprender lo que ocurre en materia farmacéutica en Andalucía, en este caso lo que ha ocurrido desde que en diciembre de 2011 la Junta de Andalucía publicase el Decreto-ley 3/2011 que ponía en funcionamiento las subastas de medicamentos en esta comunidad autónoma. El tira y afloja mantenido entre el Gobierno central y la Junta de Andalucía, con los farmacéuticos de por medio, que es lo más grave, provoca una sensación desagradable. Un tira y afloja en el que, sin lugar a dudas, influyó, y mucho, la celebración de elecciones en esta comunidad.
El penúltimo capítulo de esta guerra se resolvió en el Tribunal Constitucional que, fundamentalmente en base a criterios economicistas, decidió rechazar los argumentos del abogado del Estado para mantener la suspensión de esta medida implantada por la Junta de Andalucía. Este enfrentamiento se inició cuando el Gobierno trató de atacar las subastas por todas las vías y el 2 de abril interpuso ante el Tribunal Constitucional un conflicto positivo de competencias contra la resolución sobre la que ahora se ha levantado la suspensión, que fue admitido a trámite el 8 de mayo, con lo que se procedió a su suspensión cautelar. Una vía que vino acompañada de un varapalo por parte del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 7 de Sevilla, donde se tramitaba un segundo recurso presentado por el Gobierno contra la licitación, ya que el juzgado consideró que el Ejecutivo central se excedió en su intento de tumbar la iniciativa andaluza, dado que este asunto ya lo estudiaba el Tribunal Constitucional.
Ahora la consejera de Sanidad andaluza, María Jesús Montero, dice que las subastas se retomarán en septiembre. Eso sí, el Gobierno central anunció en el Consejo de Ministros del pasado 13 de julio que recurriría el Decreto-ley 3/2011, por el que se aprobaron las subastas. El Gobierno insiste que estas vulneran las competencias estatales en materia de legislación farmacéutica al establecer normas reguladoras de la prescripción de medicamentos careciendo de competencia para ello, así como en materia de Sanidad al modificar la cartera de servicios establecida con carácter básico por el Estado. Y mientras… ¿Qué hace el farmacéutico?






































