| lunes, 09 de julio de 2012 h |

El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, a través de la vocalía nacional de Alimentación, ha puesto en marcha, con la colaboración de los colegios oficiales de farmacéuticos la campaña “Tu mejor acción, Hidratación”. El objetivo de esta iniciativa sanitaria es ofrecer a la población, a través de oficinas de farmacia de nuestro país, consejos sanitarios para promover una correcta hidratación durante el verano.

Para ello, se ha editado un díptico en el que recoge un decálogo con recomendaciones dirigidas a los ciudadanos. Esta campaña, que se pone en marcha con la colaboración de Aquarius y de Coca-Cola España, favorecerá el conocimiento de los ciudadanos sobre buenos hábitos de hidratación, especialmente durante los meses estivales. Con la llegada del verano y la subida de las temperaturas, el número de personas que pueden sufrir deshidratación aumenta significativamente. En este sentido, para mantener un buen estado de hidratación, es necesario beber el líquido adecuado para reponer la pérdida de agua y sales minerales.

Decálogo

El decálogo puesto en marcha por el Consejo General recomienda consumir entre 2 y 2,5 litros de líquidos al día, incluyendo el agua que proviene de los alimentos; prestar atención muy especial a las situaciones que pueden favorecer la deshidratación, como el calor y la sequedad ambiental anormalmente elevados, fiebre, diarreas o vómitos, al tiempo que se desaconseja realizar actividades físicas en las horas centrales de días caluroso. Asimismo, señala que los síntomas que orientan hacia un cuadro de deshidratación son, entre otros, sed, sequedad de las mucosas y de la piel, disminución de la cantidad de orina y, en casos más graves, pérdida brusca de peso, orina oscura y concentrada, somnolencia, cefalea y fatiga extrema.

Del mismo modo, el decálogo precisa que el agua y otras bebidas con diferentes sabores son necesarias para asegurar una adecuada hidratación; que es conveniente hidratarse antes, durante y después del ejercicio ya que cualquier ejercicio físico, aunque sea moderado; que además de los líquidos, ciertos alimentos, como frutas y verduras pueden ayudar a mantener un buen nivel de hidratación; que las comidas copiosas, requieren un aporte suplementario de bebida; que si realiza algún tipo de dieta pueden variar las necesidades específicas de hidratación; que las bebidas alcohólicas no evitan la deshidratación e incluso pueden llegar a empeorarla; y que la utilización de forma habitual de ciertos medicamentos (diuréticos, por ejemplo) puede afectar el estado de hidratación.