iria gonzález Sevilla Pregunta. Por favor, dime que, como Francisco Umbral, no has venido solo a a hablar de tu libro. Respuesta. No, por supuesto que no. Vengo a hablar de lo que quieras, aunque de libros sí, porque son mi gran pasión. P. Como lector empedernido ¿necesitas ahora más que nunca dejar volar tu imaginación? R. Es fundamental. Intento leer todos los días un rato, porque te evades de los problemas diarios, aunque ahora me paso el día leyendo temas farmacéuticos. P. ¿Leer es un buen tratamiento en épocas de desánimo? R. Sí, efectivamente. En todos los libros se aprende algo. Una cosa que no hago nunca es doblar las páginas de los libros. No quiero hacerle daño al libro. Tampoco dejo libros, cuando alguien me pide un libro, se lo regalo. P. Como tu autor favorito, Miguel Delibes, valoras las raíces. ¿Viajas por y fuera de tu tierra con los libros? R. Sí, me gusta la novela histórica y, sobre todo, conocer cómo nacen los países. Todo tiene un porqué y, a veces, la filosofía inicial por la que algo se hace se termina transformando por obra del hombre en una cosa distinta. P. Carmen lo hizo con Mario. ¿Con quién pasarías cinco horas o las que hicieran falta? R. Con un buen libro, pero también con un buen amigo, mis hijos, mi mujer, mi madre… P. Como gran conversador, ¿sientes que las últimas medidas son, precisamente, un monólogo en el que poco habéis podido decir? R. Las últimas medidas han sido un error, precisamente, por eso. No se puede legislar sin contar con las personas que tienen que aplicar esa norma. P. Visto el panorama, ¿ya hay quien asume el papel de El hereje dentro el sector? R. Siempre ha habido ‘herejes’ dentro del sector. En todos los sectores hay ‘herejes’. Lo importante es que dentro de la ortodoxia funcionemos porque, si el hereje lleva razón, es que algo hacemos mal. P. ¿Es momento de dar el callo tras el mostrador y no abandonar el barco como Las ratas? R. Las ratas siempre han estorbado en todos sitios. No es un animal que me merezca confianza. No es claro ni limpio. P. Y una historia que va camino de ser más larga que El Quijote es la de las subastas, ¿no? R. Sí, va a ser larga. Las subastas no me gustan, porque los españoles deben tener los mismos derechos. Además, el profesional farmacéutico no es un robot al que le dicen en este caso da esto. P. ¿La administración andaluza ve gigantes donde solo hay molinos con el ahorro de las subastas? R. Cuando don Quijote ve molinos se lanza sobre ellos porque entiende que son enemigos, pero la administración andaluza no tiene que desencadenar guerras contra nadie, si no todos terminaremos viendo monstruos donde no hay más que molinos. P. Si viéramos tu vida como un libro, otro capítulo estaría dedicado a las patologías raras. ¿Qué le enganchó de este campo? R. El sufrimiento de las familias. Es un tema que desconocía porque en mi entorno no hay ninguna persona con una patología rara, pero, cuando desde el COF de Sevilla vimos la falta de soluciones decidimos ayudar. P. ¿Quedan muchos tomos por escribir en esta materia? R. En enfermedades raras y medicamentos huérfanos estamos en el preámbulo del libro, y tiene tantísimos tomos que se llamaría Un millón y una noches, más que Las mil y una noches. P. Caminante, El camino está todavía por hacer. R. No hemos andado ni un kilómetro. Hay 7.000 patologías raras descritas por la OMS y en España hay 54 medicamentos huérfanos registrados. | viernes, 13 de julio de 2012 h |

Manuel Pérez (Osuna, Sevilla, 1957) actualmente preside el colegio oficial de farmacéuticos de Sevilla y, el pasado mes de abril, asumió la vicepresidencia del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cacof). También impulsó la Fundación de Medicamentos Huérfanos y Enfermedades Raras de Sevilla, Mehuer. Precisamente, lo que lleva “con más orgullo” es ser embajador de las enfermedades raras, distinción que recibió en 2010 de manos de la Infanta Dña. Elena. Pese a los tiempos que corren, goza de “sentido del humor” y en su mesilla de noche no hay tranquilizantes, solo libros y un iPod para escuchar música.