| viernes, 01 de junio de 2012 h |

Una de las modificaciones más polémicas incluidas en la corrección de errores del RDL 16/2012 fue la creación del nuevo concepto de ‘precio más bajo’. Desde el primer momento, la consejera andaluza de Salud, María Jesús Montero, argumentó que ese cambio podría herir de muerte a las subastas, que estaban reguladas en un entorno legal de precio menor.

El principal problema que la convivencia del ‘precio más bajo’ y precio menor genera a las subastas es aclarar qué tiene que dispensar el farmacéutico a igualdad de precio más bajo, bien el seleccionado por el SAS o bien cualquiera, como establece el RDL. No obstante, uno de los problemas operativos más relevantes y que, desde mi punto de vista, habría acabado con las subastas, se presentaría si realmente hubiera un medicamento no seleccionado en ‘precio más bajo’. Lo que ha ocurrido con la simvastatina de Sumol, que ha retrasado la puesta en marcha de la subasta en este principio activo hasta que Aurobindo, Vir y Uxafarma se ajusten en precio, habría sido generalizado en todos los grupos en los que se solicitara una bajada a ‘precio más bajo’.

No obstante, el mismo Ministerio de Sanidad que puso la chinita del ‘precio más bajo’ en el camino de las subastas se ha encargado de quitarla al establecer un procedimiento de repesca que, en la práctica impedirá que exista alguna presentación que marque ‘precio más bajo’ en solitario y, en especial, sin que las compañías adjudicatarias de las subastas se ajusten al mismo.

De este modo, las repescas, al tiempo que dificultan la acción de los kamikazes, allanan el camino de la subasta. Y todo por un ‘precio más bajo’ que nunca debió existir.

@JoseMLAlemany en Twitter