Hemos pasado, en menos de una legislatura, del Estado del bienestar al estado de alerta máxima: la Sanidad no tiene para pagar, ni medicinas ni salarios. Los trucos contables ya no sirven y la creatividad no permite más recortes sobre precios de cosas que no se pagan. A las 15.000 farmacias afectadas por impagos de 1.900 millones de euros, que son el 70 por ciento de las farmacias de España) se le suma ahora la gravedad de la morosidad a la industria. Y los salarios, todo será empezar, ya que en alguna comunidad ya han anunciado el retraso de la paga de Navidad hasta fin de año. Esperemos que la creatividad no sugiera un cambio de nombre: pasaríamos de “paga de Navidad” a “paga de fin de año”, y todos contentos. La situación, bromas aparte, es grotesca. Se ha iniciado una batería de recortes que han dejado sin aliento al sector, pero, además no se le paga. EG ha destacado el liderazgo moroso que inició España con Portugal intervenida, porque pagábamos peor que Portugal hace ya meses. Sí, la morosidad puede liquidar el sistema sanitario. Comenzará por el sector que aporta el 22 por ciento de la I+D a este país, el sector ‘farma’, y primero caerán las empresas de capital español, y las multinacionales dejarán sus operaciones comerciales sin la presencia industrial ni de investigación. Esta es la España que nos dejan. Recuperar el prestigio y pagar, lo primero.
@SANTIDEQUIROGA en twitter





































