pensiones/ La modificación de 2007 que planteó la ampliación de la edad de cese laboral no ha llegado a aplicarse a las profesiones sanitarias

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M. RASPAL Madrid | viernes, 02 de diciembre de 2011 h |

De la incertidumbre han pasado al miedo. Los médicos se definen como “asustados” ante los mensajes que les llegan de forma extraoficial desde las administraciones sanitarias que, por otra parte, mantienen cierta indefinición y oscurantismo sobre sus intenciones reales para solucionar el problema al que se enfrenta el sistema. Así de “agobiado” se siente al menos el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, aunque ha asegurado que no conseguirán que dejen de seguir denunciando, junto al sindicato médico, los riesgos y la pérdida de calidad asistencial que se deriven de cualquier recorte. Para el secretario general de CESM, Patricio Martínez, la clave para superar ese miedo reside en “no entrar en el juego” y mantenerse unidos para reivindicar la salud del médico por encima de todo.

Y es que, además del castigo especial que han sufrido y pueden seguir sufriendo por las rebajas salariales a empleados públicos — por ser progresivas—, sus pérdidas económicas se agudizarán aún más en las pensiones por jubilación que, como vienen denunciando, también será superior a la de otros trabajadores con la aprobación de la Ley 17/2011 —en vigor el 1 de enero de 2013— que ha aumentado el periodo de cotización a 38 años y seis meses, sumando “injusticia” donde no había igualdad de trato.

Por ello, durante una jornada sobre ‘Jubilación y Pensión del Médico’ organizada por CESM y la OMC, Rodríguez Sendín ha pedido una jubilación “a la carta” para los facultativos, flexibilidad que ha sido apoyada por Martínez dadas las peculiaridades de su ejercicio y sus jornadas laborales muy por encima de las de otros trabajadores.

Tal y como explica la vicepresidenta de CESM, María Jesús Hidalgo, muchos profesionales tendrán dificultades para sumar el tiempo exigido para cobrar íntegramente su pensión ya que se incorporan más tarde al mercado laboral por las exigencias formativas que se les requieren. Es el caso de los que padecieron el paro médico en los 80 y de los que han soportado contratos “basura” para trabajar los fines de semana o hacer guardias y sustituciones por un tiempo limitado —se les contrataba por un día de guardia y en realidad trabajaban 24 horas, es decir, el equivalente a 3 días de otro trabajador, sin retribuirles ni cotizar tampoco por los días de descanso—, a lo que se suma la gran presión y el estrés en que se desarrolla su vida laboral.

De esta forma, los médicos trabajan en 30 años de servicio el equivalente a 45 años de otra profesión por lo que CESM reclama que el total de horas trabajadas sean contempladas para establecer la pensión, un régimen de jubilación “flexible y voluntario” entre los 60 y los 70 años y la posibilidad de compatibilizar el trabajo a tiempo parcial con la percepción de la jubilación completa, como recomienda la Unión Europea desde los años 80.

También hay que tener en cuenta, según el secretario general de la OMC, Serafín Romero, que en los próximos 15 años se jubilará un 25 por ciento de la plantilla en activo —más de 43.000 médicos—, un buen número de profesionales con experiencia de los que no se puede prescindir y menos en la situación actual. Para Hidalgo, las posibilidades legales existen, pues el pasado 23 de noviembre se publicado un decreto que establece coeficientes reductores para anticipar la edad de jubilación sin tener en cuenta que está pendiente de aplicar a las profesiones sanitarias la modificación de 2007 que planteó la ampliación de la edad de cese laboral.

“Muchos profesionales tendrán dificultades para sumar el tiempo exigido y cobrar íntegra la pensión”

“En los próximos 15 años se jubilarán más de 43.000 médicos de los que no podemos prescindir”