J. NIETO Madrid En épocas de crisis se hace necesario echar un vistazo a los elementos que influyen en las economías de los países. En lo que a Sanidad se refiere, uno de esos elementos clave es el papel que desempeña la distribución farmacéutica de gama completa, no solo para garantizar la seguridad y calidad de los medicamentos que llegan a los ciudadanos, sino también para que estos los reciban a un precio más barato. Así se desprende del informe presentado la semana pasada en el II Foro de la Distribución organizado por Fedifar, en colaboración con el IESE y Merck, “El valor de la distribución farmacéutica de gama completa”, que precisa que sin el modelo de distribución que está implantado actualmente en España “el acceso a los tratamientos sería más complejo y más caro”. Una máxima a la que se sumó el recientemente nombrado secretario general de Sanidad, Alfonso Jiménez, quien resaltó que “la distribución en España juega un papel muy importante en la calidad y seguridad del medicamentos, por tanto, en la salud de los ciudadanos”. A este respecto, destacó que nuestro país cuenta con “una cadena del medicamento de las más seguras, completas y fiables del mundo”. Eso sí, aseguró que “todo puede ser mejorable”, sobre todo para afrontar una situación como la que atraviesa la economía de nuestro país. Sobre este aspecto se pronunció el presidente de Fedifar, Antonio Mingorance, quien destacó que “el escenario económico y social que vivimos no hace augurar tiempos de más estabilidad, sino una creciente inestabilidad que nos obligará como empresas a estar más preparados para responder a las necesidades de las farmacias y la sociedad”. Sin embargo, y a pesar de este panorama, se mostró convencido de que “si todos estamos unidos las cosas podrán ir mal, pero irán menos mal”, y añadió que lo importante es que no haya “protesta sin respuesta”, motivo por el que Fedifar presentó este estudio realizado por tres profesores del IESE Business School, Natalia Yankovic, Eduard Calvo y Alejandro Lago. Un estudio en cuya presentación también estuvo presente la consejera delegada de Merck España, Laura González-Molero, quien también destacó la necesidad de que todos los actores del Sistema Sanitario colaboren, más si cabe tras las últimas medidas adoptadas por el Gobierno para contener el gasto farmacéutico. “Administración, industria, distribución y oficina de farmacia tenemos que trabajar en la misma dirección, afirmó. El valor de la distribución El estudio presentado en este foro puso de manifiesto el valor que aporta la labor de los mayoristas de gama completa a todos los actores que integran la cadena del medicamento, además de a los pacientes y a la sociedad en general, más si cabe en un contexto en los que el gasto farmacéutico es la partida que menos contribuye al incremento del gasto sanitario, en el que se han congelado los precios y en el que se han estrechado los márgenes de distribución y dispensación. Así, destacó el servicio que presta a boticas y pacientes, al permitir un acceso rápido (de tres a seis horas) al medicamento y en todo el territorio; simplifica las transacciones entre laboratorios y farmacias (17,4 veces, lo que supondría de pasar de 477.000 a 27.000 millones anuales), al tiempo que permite reducir el stock en las boticas y el espacio necesario para acogerlo. Y todo ello sin cargar las actividades administrativas que no generan valor. Es decir, la distribución es un pilar básico del modelo sanitario solidario español. ¿Cómo sería un mundo sin distribución? Según el informe, sería más complejo, por las cargas que generaría a industria, farmacia y pacientes, y, a su vez, sería un mundo más caro. ¿Por qué? Según el informe, eso sucedería porque con la actuación de la distribución “se gasta menos y se da un servicio mejor”: un ahorro para farmacias y laboratorios de 769,4 millones de euros, un sobrecoste de 20.000 euros anuales para las farmacias que “sería inasumible para más de 6.000 boticas de baja facturación”. Mirar al futuro Eso sí, debido a que su rentabilidad se ha visto afectada por las últimas medidas legislativas, ¿es posible mantener un servicio de esa excelencia y sin comparación en Europa a un precio como el que existe en la actualidad y cuyos márgenes se han reducido en un 45 por ciento desde 1997? Para los autores del estudio, con un volumen de ventas estancado, un margen de contribución que ha bajado, unos costes operativos que, aunque competitivos (a nivel de la media europea), dependen de la alta capilaridad y el nivel de servicio de la red, todo ello a pesar de que su nivel de productividad es mayor del que cabría esperar debido a la complejidad de esa red, es cuestionable. “Es posible que se tenga que revisar el nivel de servicio o incluso el modelo solidario de distribución”, indica el estudio. Y es que, según precisa, el acceso universal puede verse amenazado, es necesario plantear mecanismos de compensación alternativos para asegurar la sostenibilidad y es necesario seguir con medidas de racionalización para ganar eficacia. Entre los retos de futuro que precisa el informe se incide en la necesidad de abrir nuevos campos. Así, se pone de manifiesto que, mientras el suministro a oficinas de farmacia la distribución mayorista es mayoritaria (un 96 por ciento de la misma), otros campos como la distribución en farmacia hospitalaria, un mercado en crecimiento durante los últimos años, es un gran ‘desconocido’ para este agente (representa solamente un 3,7 por ciento). Eso sí, el gran ‘desconocido’ es el mercado homecare, un mercado que en países como Reino Unido u Holanda tenía en 2007 un mercado del 8 y 6 por ciento, respectivamente, mientras que en España está por desarrollar. | viernes, 28 de octubre de 2011 h |
El secretario general de Sanidad, Alfonso Jiménez, fue uno de los grandes protagonistas del II Foro de la Distribución Farmacéutica organizado la semana pasada por Fedifar, marco en el que defendió las bondades del SNS de nuestro país y donde incidió en la necesidad de dotarle de más recursos. A este respecto, Jiménez fue contundente al afirmar que “el sistema sanitario español necesita más recursos”.
Sobre este particular, Jiménez añadió que “es un reto a abordar y seguro que se tomarán decisiones en este sentido”. Eso sí, a la hora de abordar esas decisiones a adoptar, el nuevo secretario de Sanidad ya no lo tenía tan claro. “¿Impuestos? No sé, sería lo más justo, pero no es lo que toca debatir”, afirmó.
Más concreto fue a la hora de calificar el SNS como “excelente”. De ese modo, afirmó que “es uno de los activos más importantes que tenemos, algo que tiene que traducirse en realidad cotidiana”. Por ello, consideró vital no ponerlo en riesgo, “aunque nos tengamos que apretar mucho el cinturón”, por lo que manifestó que es el momento “de repensar muchas cosas y buscar eficiencias para que el sistema sea sostenible a medio y largo plazo”.
Igualmente, el secretario general de Sanidad animó a todos los agentes del sector “a remar en la misma dirección”, algo que precisó que era difícil llevarlo a cabo a corto plazo “porque hay decisiones que no pueden contentar a todos los agentes de la cadena”. Así, hizo un llamamiento al “diálogo permanente” con todos los agentes de la cadena del medicamento. “Hay que delimitar objetivos y seguro que los conseguiremos entre todos”, señaló.