La compañía madrileña tiene un ambicioso plan de crecimiento con miras a 2014
Su presidente, Juan López-Belmonte, pidió reconocimiento para los empresarios
El presidente de Rovi también analizó durante el inicio de la junta de accionistas la situación del entorno sanitario de España. En un primer momento, aseguró que ante el escenario de recesión en el que vive la economía mundial Rovi ha optado por “convivir” con la crisis. Sin embargo, aprovechó para agradecer a la administración las ayudas y la apuesta que ha hecho por continuar con la inversión en I+D. “Los países de nuestro entorno son los que patentamos”, aseguró Juan López-Belmonte al hacer referencia a la apuesta necesaria para evitar que el número de patentes registradas en los estados occidentales descienda.
Por otro lado, alabó la calidad del sistema sanitario español, al que situó “entre los mejores del mundo” y que, según precisó, permite que la Sanidad de nuestro país contribuya “a la paz social”. Eso sí, el presidente del consejo de administración de Rovi abogó por “seguir ordenando las prestaciones sanitarias y farmacéuticas entre los ciudadanos” para evitar desigualdades de acceso a los fármacos.
Arturo Díaz del Campo
Madrid
La palabra “crecimiento” fue una de las más repetidas durante la junta de accionistas de Rovi celebrada la pasada semana en Madrid. Desde su salida a bolsa, en diciembre de 2007, la compañía ha trazado una línea ascendente que tuvo continuidad en 2010, según los datos del ejercicio confirmados por su propia junta. Sin embargo, la farmacéutica madrileña ha decidido realizar una apuesta por incrementar todavía más su facturación y beneficios, por lo que ha trazado un plan estratégico que culminará en 2014.
El objetivo ya está fijado en un crecimiento del 10 al 14 por ciento, y la receta está clara: inversión en I+D e incremento de las exportaciones. “Es el presente y el futuro de Rovi”, aseguró el presidente del consejo de administración de la compañía madrileña, Juan López-Belmonte.
Con respecto al primer elemento, aseguró que “la investigación debería ser una acuerdo de Estado”, aunque dejó claro el riesgo que implica esta actividad al confirmar que “el que investiga tiene éxitos y fracasos”. Por ello, y para aumentar las posibilidades, el consejero delegado de Rovi, Juan López-Belmonte Encina, aseguró que “el objetivo es seguir invirtiendo de forma clara en I+D”, aunque es probable que la compañía se enfoque a moléculas que tienen ya probada su seguridad.
En segundo lugar, el presidente de la farmacéutica madrileña hizo referencia a las ventas exteriores y apuntó que Rovi “exporta el 29 por ciento de su facturación”. Además, se centró en el producto estrella de la compañía, bemiparina DCI, que ya está presente en 43 países.
Acuerdo con MSD
La compra de la planta que la multinacional estadounidense Merck Sharp&Dohme (MSD) tenía en Alcalá de Henares fue otra de las claves de crecimiento de Rovi. Además de haber permitido a la compañía madrileña incrementar notablemente su capacidad de producción, el acuerdo también contemplaba cinco licencias en régimen de comarketing para cinco productos de MSD a elegir. Estas licencias son, en palabras del consejero delegado de Rovi, una “garantía de crecimiento”.
Con la adquisición de la planta de Alcalá de Henares, Rovi también ha podido materializar dos acuerdos que han reforzado su división de fabricación a terceros. Grifols y Farmalíder ya son clientes de Rovi, y el convenio con esta última puede incrementar la producción hasta en un 10 por ciento, como confirmó el propio López-Belmonte Encina. Por otro lado, el consejero delegado de Rovi afirmó que aunque el objetivo es crecer en ventas, “también lo es reducir los costes”.






































