Josep Aiguabella

Presidente del COF de Lérida

| 2011-03-25T16:44:00+01:00 h |

irene fernández

Lérida

La caída en picado del valor del medicamento ha puesto en jaque al actual modelo de farmacia. El Colegio de Farmacéuticos de Lérida quiso la semana pasada abordar esta problemática con la celebración del XIII Simposium Val d’Aran, un encuentro dirigido a presidentes de juntas, donde pudieron sentirse “cómodos para expresar libremente lo que piensan”. Así lo contó a EG el presidente del COF organizador, Josep Aiguabella, quien abordó cuestiones relativas al título del evento: “¿Hacia un nuevo modelo?”

Pregunta. ¿Van realmente hacia un nuevo modelo de farmacia o les llevan hacia él?

Respuesta. Nos están llevando hacia él. El que tenemos funciona perfecto, pero el depender tan directamente del precio del medicamento y su caída en picado en los últimos años nos está llevando a preguntarnos si realmente hay que buscar quizá, no otro modelo, pero sí algo que complemente al margen del medicamento. No por justo, pero sí por necesidad.

P. En esta búsqueda, ¿qué alternativas se barajan?

R. Hay que apostar por algunas carteras de servicio. El margen del medicamento continúa siendo lo que queremos conservar, pero hay que buscar un complemento. En este caso, buscamos que nos paguen por servicios profesionales.

P. Pero con la crisis…

R. Ya, no hay euros en ningún bolsillo y parece difícil que la Administración lo acepte. Pero hay que trabajar por conservar el medicamento y buscar complementos a nivel profesional, ya que son necesarios.

P. ¿Qué países europeos son modelos a seguir?

R. Se ha hablado del modelo de Bélgica, Italia o Alemania. Pero lo que hay que hacer es mejorar nuestro modelo, viendo lo que se está haciendo en otras partes. Adaptándolo, no copiándolo.

P. En una mesa redonda se debatió sobre sostenibilidad. Centrada en la farmacia es complicada, ¿no?

R. Queremos saber si hay vida después de los reales decretos y hasta cuándo podemos aguantar sin que el modelo se caiga. La sostenibilidad es muy complicada y cada vez más difícil. Es más caro vender una caja de chicles que una de paracetamol, y es incongruente. Parece que no tiene valor. Se ha ido recortando y recortando y hay que pensar también en la calidad.

P. ¿Puede repercutir en la calidad del medicamento?

R. Estamos seguros de que la calidad no se está resintiendo, pero empiezan a surgir dudas ya cuando ves los precios tan bajos.

P. La Comisión de Peticiones del Parlament admitió recientemente a trámite un escrito sobre liberalización de oficinas de farmacia. ¿Puede tener algún peso?

R. No sé predecirlo. Cada vez es menos apetecible el sector, la verdad, porque cada vez se están barajando cifras más bajas. Lo que hasta ahora era un mercado atractivo puede llegar a convertirse en uno sin interés para las grandes cadenas. Y más cuando hablamos de farmacias dispersas, que no le interesan a nadie. Ahí es donde la Administración tiene que plantearse si le interesa seguir con el modelo o buscar una gran cadena para grandes concentraciones de población. Nuestro modelo, tal y como está pensado, es ideal y difícil de superar. Otra cosa es si es más rentable. Para el ciudadano y Administración dudo que haya ninguno mejor.

P. Para combatir la crisis, ¿se debería apostar por el marketing, fidelización de clientes…?

R. Depende del tipo de farmacia. Desde los colegios siempre buscamos carteras de servicios a las que puedan acceder la mayoría. Aquí la botica es eminentemente rural. Por tanto, los clientes ya están fidelizados. Pero bueno, depende, todo son vías válidas.