El escenario resulta atractivo ante los potenciales ahorros y la pérdida de patentes

Su impulso implica una legislación uniforme y evitar prácticas contra los genéricos

| 2011-01-07T16:00:00+01:00 h |

i. G.

Madrid

La alta tasa de prescripción de medicamentos genéricos en Estados Unidos ha supuesto un ahorro de miles de millones de dólares para el sistema de salud estadounidense, según se desprende del informe “Expansión del uso de medicamentos genéricos”. Este documento, elaborado por la Oficina del Subsecretario para la Planificación y Evaluación (ASPE), sostiene que impulsar estos fármacos constituye una herramienta importante para controlar el gasto en atención sanitaria.

En este sentido, recoge que un estudio realizado por IMS Health eleva a más de 139.000 millones de dólares el ahorro que supuso el uso de medicamentos genéricos para el sistema sanitario en 2009. Otros análisis ponen el acento en los ahorros potenciales que podrían obtenerse si se incrementara su tasa de dispensación. A ello, hay que sumar la expiración de patentes que previsiblemente va a tener lugar en los próximos cinco años, por lo que al parecer el escenario se presenta especialmente atractivo para el futuro.

Por otra parte, el informe destaca que los costes de entrada al mercado de genéricos son significativamente inferiores a los que deben afrontar los productores de medicamentos de marca. Esta situación provoca un aumento de la competencia en el sector de los EFG, lo que ocasiona, a su vez, una reducción de su precio.

La FDA, en base a los datos obtenidos por IMS, analizó este efecto y observó que, con un único productor en el mercado, el precio medio de un genérico es ligeramente inferior al de marca. Sin embargo, la aparición de un segundo fabricante de genéricos aumenta esta diferencia. Entonces, el precio del genérico se sitúa a casi la mitad del producto de marca. Consecuentemente, el precio de las especialidades genéricas que atraen a un gran número de compañías productoras llega a caer hasta el 20 por ciento o menos que el precio original del producto de marca.

Barreras a superar

El citado documento también pone de manifiesto que, en el caso estadounidense, uno de los principales hándicaps es la diferencia legal que existe entre estados. Así, por ejemplo, en algunas zonas se permite al farmacéutico sustituir el medicamento de marca por uno genérico siempre que el prescriptor no especifique el nombre de la marca, mientras que en otros estados el boticario debe contar con el consentimiento del paciente.

Otro de los obstáculos hasta ahora frecuente es la práctica del pay-for-delay, por la que los fabricantes de productos de marca pagan a los de genéricos para retrasar la llegada al mercado de los EFG. Además, el texto hace hincapié en la necesidad de incidir en la percepción del consumidor y en la actitud del prescriptor. Todo ello con el objetivo de aprovechar las oportunidades que presenta este sector en un futuro inmediato.