El presidente de Lilly dice que la industria es “parte de la solución, no el problema”
| 2010-05-14T16:08:00+02:00 h |

Carlos Arganda

Madrid

El presidente de Lilly España, Eric Patrouillard, ha tenido que vivir en los escasos seis meses que lleva al frente de la filial española de la multinacional americana los días más convulsos de la política sanitaria y farmacéutica de la historia. Por ello, no ha dudado en hacer valer la actividad que realiza la industria farmacéutica, en concreto Lilly, en favor del empleo y la innovación, con el objetivo de que el Gobierno vea a este sector como un aliado más en la creación de empleo y cambio del modelo productivo. “Suplicamos al Gobierno que nos deje ayudarle en la creación de empleo”, afirmó la semana pasada en una reunión informal con los medios en su primer contacto con la prensa.

Un contacto que, lógicamente, se vio alterado por las palabras del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, 24 horas antes, lo que hizo que Patrouillard recalcara el especial papel que la industria tiene en nuestro país, ya que, según él, es “parte de la solución y no un problema” para la sostenibilidad de las cuentas públicas, el cambio de modelo productivo y la salida de la crisis. Algo que se podría truncar ya que, según afirmó, “mañana será más difícil atraer inversión a España de lo que lo fue ayer”.

Por ese motivo, el primer ejecutivo de Lilly en nuestro país estimó que lo que habría que hacer es “premiar a quien lo hace bien”, en clara referencia a su compañía. Una compañía que exporta desde su planta de Alcobendas (Madrid) producción por valor de 2.300 millones de euros a 120 países, cinco veces más de lo que factura en España al SNS, que invierte 46 millones de euros al año en I+D y que tiene dos centros punteros de investigación en nuestro país. Un claro ejemplo de la industria que necesita España.