Un pequeño gesto puede salvar vidas, y durante la semana dedicada a la fibrilación auricular, celebrada del 5 al 11 de junio, ha quedado demostrado.
La Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac) ha participado en la ‘Heart Rhythm Week’, una iniciativa internacional, que lucha contra la Fibrilación Auricular (FA), en la que, desde las oficinas de farmacia, se ha tomado gratuitamente el pulso a todo aquel interesado en conocer su ritmo cardiaco. La finalidad de esta campaña ha sido mejorar la detección, el correcto tratamiento y dar visibilidad al problema sanitario de la arritmia.
Durante una semana, el eslogan ‘No pierdas el ritmo’ ha estado presente en 30 farmacias españolas en las que se ha tomado el pulso a personas mayores de 40 años con la intención de identificar personas que no están diagnosticadas de alteraciones del ritmo cardiaco y en particular de Fibrilación Auricular, “una enfermedad que está detrás de hasta el 20 por ciento de los ictus embólicos (que son el 80 por ciento de los ictus) y acabará afectando hasta al 25 por ciento de la población”, apuntaba Salvador Tous, miembro del grupo de Hipertensión arterial y riesgo vascular de Sefac.
Tous, desde su farmacia en Barcelona, ha participado en esta campaña y ha destacado la importancia que tiene la toma periódica del pulso como medida sencilla y accesible, preferiblemente, por un profesional sanitario como es el farmacéutico. A su vez ha señalado que “ante la FA el farmacéutico juega un papel muy importante. Puede intervenir en la educación sobre la toma del pulso y enseñar cómo se toma, estar atento a comentarios sobre presentación de síntomas sugestivos de alteraciones cardiacas como palpitaciones o cansancio excesivo, tomar el pulso e interpretar los valores obtenidos, derivar en los casos establecidos y finalmente registrar la respuesta del médico en los casos que se produzca”.
Asimismo Tous indica que en muchas ocasiones es el farmacéutico el primer profesional sanitario al que acuden los pacientes, “ya que muchos no van al médico y tampoco cumplen con los controles, por ello es en la oficina de farmacia dónde se pueden detectar posibles arritmias y prevenir complicaciones. Por desgracia algunos de ellos la primera vez que se acercan a la farmacia es por un ictus causado por la FA que se podría haber evitado”.






































