L. Díaz Madrid | viernes, 27 de enero de 2017 h |

La acción de UCB cotiza actualmente en la parte inferior de su rango de variación del último año. Su evolución en este periodo ha sido bajista, con caídas centradas en el primer y tercer trimestre del pasado año. UCB cerró el ejercicio 2016 con una bajada de su cotización del 25 por ciento, comparando mal con la media el sector. Analizando un periodo temporal más amplio se puede apreciar el repunte que experimentó UCB entre los años 2010 y 2015, llegando a multiplicar por 4 su capitalización bursátil. Tras marcar un máximo histórico de 85 euros en diciembre de 2015, este valor inició una fase de corrección que prácticamente abarcó todo el ejercicio 16. Actualmente UCB ha conseguido estabilizarse e incluso ha logrado en el último mes y medio recuperar algunas posiciones.

Los últimos resultados publicados corresponden a los 9 primeros meses del pasado año. Las ventas ascendieron a 3.075 millones de euros, un 7 por ciento por encima de las del ejercicio anterior, crecimiento que se sustentó en el buen comportamiento de sus principales fármacos: Cimzia, Vimpat, Neupro y Keppra, con unas ventas conjuntas de 2.300 millones de euros, es decir, el 75 por ciento de la facturación del grupo, y presentando un crecimiento en el año del 12 por ciento. El tercer trimestre ha sido más dinámico que el anterior, permitiendo que la tasa de variación interanual de las ventas acumuladas aumentase del 3 por ciento a cierre de segundo trimestre a un 7 por ciento a finales del tercer trimestre. Esta evolución ha permitido a la dirección el grupo confirmar sus estimaciones para el cierre de año.

El primer fármaco por volumen de ventas de este grupo fue Cimzia, dirigido al tratamiento de enfermedades del sistema inmunológico, y cuyas ventas en los 9 primeros meses del año ascendieron a 933 millones de euros, el 30 por ciento de la facturación. Las ventas de Cimzia aumentaron interanualmente un 20 por ciento, presentando un buen comportamiento en sus principales mercados. En Estados Unidos, donde se genera más del 50 por ciento de las ventas de este fármaco, aumentaron un 15 por ciento; en Europa, con más del 25 por ciento de las ventas, la facturación se incrementó un 22 por ciento; y en el resto de mercados internacionales lo hizo un 35 por ciento.

Vimpat, destinado al tratamiento de la epilepsia, tuvo unas ventas de 583 millones de euros, un 20 por ciento de la facturación el grupo. Su negocio se concentra especialmente en los Estados Unidos, con el 75 por ciento del total, mostrando un crecimiento en el año del 18 por ciento. En Europa creció un 16 por ciento, y en el resto de mercados internacionales un 13 por ciento.

Por su parte Keppra, también destinado al tratamiento de la epilepsia, alcanzó unas ventas en los nueve primeros meses del año de 541 millones de euros, una sexta parte de total, mostrando un descenso interanual del 4 por ciento. El primer mercado de este fármaco es Europa, donde concentra un 34 por ciento de sus ventas, que descendieron interanualmente un 1 por ciento. Le siguen en importancia los Estados Unidos, donde los ingresos disminuyeron un 20 por ciento.