L. Díaz Madrid | jueves, 05 de enero de 2017 h |

El sector farmacéutico cerró el año con subidas generalizadas. De los valores que integran el Índice Global 23 cerraron en positivo frente a tan sólo 3 que lo hicieron con pérdidas. Los movimientos más destacados fueron la subida de 11,2 de Grifols mientras que por el lado negativo MSD retrocedió un 2,7 por ciento. El Índice Global cerró con una ganancia del 2,8 por ciento, en línea con el comportamiento medio de los mercados. En el acumulado del año este indicador retrocedió un 8,8 por ciento, comparando mal con la media de las bolsas.

Abbott cerró con una ganancia del 0,6 por ciento cotizando en 39 dólares, situándose en la franja inferior de su rango de variación del último año. Su comportamiento ha venido marcado por cierta volatilidad, oscilando dentro de un amplio rango delimitado entre 36 y 46 dólares, con variaciones en algunos momentos muy significativas. Los analistas anticipan un comportamiento positivo en los próximos meses, estimando un precio objetivo de 46,6 dólares.

Pfizer se anotó en estas últimas sesiones una ganancia del 0,5 por ciento cotizando en 33 dólares. Hasta mediados de 2016 el comportamiento de este valor fue claramente alcista, acumulando entre febrero y julio una ganancia del 32 por ciento, marcando un máximo anual en 37,7 dólares; a partir de entonces cambio su perfil y comenzó a caer, comportamiento que marcó un punto de inflexión el pasado mes de noviembre; en las últimas semanas Pfizer ha venido recuperando algunas posiciones. Los analistas se muestran optimistas en el corto-medio plazo, estimando un precio objetivo de 37,6 dólares, un 14 por ciento por encima de su precio actual.

Amgen se comportó algo mejor subiendo en estos días un 1,4 por ciento, cotizando actualmente en 150,7 dólares, situándose en una zona intermedia dentro de su rango de variación del último año. Su evolución en 2016 pasó por distintas fases destacando un periodo alcista en el primer trimestre, marcando su máximo del año en abril cuando alcanzó los 179 dólares; a partir de entonces inició un periodo bajista que posteriormente evolucionó hacia un desplazamiento horizontal. De cara a su posible comportamiento en el corto-medio plazo los analistas estiman un precio objetivo de 187,5 dólares, un 26 por ciento por encima.

Otra de las principales biofarmacéuticas, Gilead, tuvo un comportamiento peor retrocediendo en estas sesiones un 2 por ciento, cotizando en 74,2 dólares. Tras iniciar 2016 ganando posiciones y marcar su máximo anual en abril cuando llegó a superar los 100 dólares, entró en una fase bajista que se ha prolongado hasta hoy, retrocediendo desde dicho máximo un 25 por ciento; no obstante la pendiente de esta bajada se ha ido suavizando, evolucionando gradualmente hacia un desplazamiento horizontal. Los analistas estiman un precio objetivo para los próximos meses de 95,2 dólares, un 25 por ciento por encima de su precio actual, objetivo, que al igual que en el caso anterior, se presenta un tanto exigente considerando la evolución que ha venido mostrando Gilead recientemente.

Baxter fue uno de los valores que cerró en negativo retrocediendo un 1,3 por ciento hasta los 44,4 dólares. Su perfil en 2016 fue alcista hasta el pasado mes de septiembre, acumulando desde enero una ganancia del 40 por ciento, siendo uno de los valores del Índice Global con un comportamiento más destacado. A partir de entonces Baxter fue evolucionado hacia un desplazamiento horizontal, intercalado con periodos bajistas.