El Global Madrid | miércoles, 28 de diciembre de 2016 h |

El Instituto Catalán de la Salud ha reducido en un 40,8 por ciento las redundancias terapéuticas gracias al estándar de calidad de prescripción farmacéutica (ECPF), una herramienta implantada hace 15 años. El uso del ECPF entre los profesionales de la sanidad pública catalana ha pasado, según informa EFE, del 23,5 por ciento en el año 2000 al 86,7 por ciento de 2015 y ha conseguido frenar unos 7.600 casos de polimedicación (pacientes que toman cuatro o más medicamentos) y unos 3.300 casos de contraindicación entre varios fármacos.

En 2013, el Departamento de Salud puso en marcha el Proyecto Esencial, que pretende acabar con algunas prácticas clínicas como la prescripción de medicamentos que no aportan ningún beneficio o la sobremedicalización. Un caso habitual está asociado con los inhibidores de la bomba de protones, como el omeprazol. Según el ICS, del total de prescripciones de estos medicamentos realizadas en sus servicios de Atención Primaria a personas mayores de 75 años el 31 por ciento son inadecuadas, un porcentaje que aumenta hasta el 51,8 por ciento entre toda la población adulta. A principios de 2014, la cifra superaba el 60 por ciento.

El ICS también ha avisado de que al 13,3 por ciento de los hombres mayores de 50 años sin patología prostática se les prescriben las pruebas del antígeno prostático específico, un marcador del riesgo de cáncer de próstata, que varios estudios han demostrado que aporta más efectos adversos que beneficios.