Alberto Cornejo Madrid | viernes, 02 de diciembre de 2016 h |

Casi coincidente en el tiempo con las palabras del recién confirmado secretario general de Sanidad, José Javier Castrodeza, en un acto celebrado el pasado 29 de noviembre —en las que avisaba que “los roles de profesionales como los farmacéuticos van a cambiar”—, a este colectivo le acaba de estallar otra ‘bomba’ proveniente de esos colectivos con los que debe fomentar la tan recurrida colaboración multidisciplinar: la Enfermería. En este caso, una ‘bomba’ en forma de circular enviada el 17 de noviembre por el Consejo General de Enfermería (CGE) a sus corporaciones provinciales en la que se pone el duda desde el modelo farmacéutico regulado y se denuncian las “pretensiones” de los boticarios de asumir nuevas competencias profesionales “usurpando” funciones de la Enfermería. Entre medias, el escrito considera a las oficinas de farmacia como “tiendas”.

Esta circular retrotrae la memoria a otros aún recientes ‘ataques’ sufridos por la farmacia española desde dentro del sistema sanitario. Es el caso del demoledor informe difundido por la Organización Médica Colegial en 2014 en el que abogaba por acabar con el “monopolio” de los farmacéuticos, les acusaba de injerir en la labor de los médicos con prácticas como la atención farmacéutica e incluso insinuaba que la desaparición de estos establecimientos generaría ahorros al SNS.

Dos años después, no son menos graves las acusaciones que ahora realiza la máxima institución nacional del ámbito de Enfermería. En esta circular que firma su presidente, Máximo González Jurado, se denuncia que “el Consejo General de Farmacéuticos pretende modificar la asistencia al ciudadano en el actual modelo farmacéutico, usurpando funciones propias de la profesión enfermera, así como de otras profesiones sanitarias”. Asimismo, se avisa que “pretenden convertir sus tiendas (sic) en farmacias comunitarias” y “realizar la vacunación a la población”.

En respuesta a este tipo de “pretensiones”, desde la entidad que preside González Jurado se asegura “no estar dispuestos a tolerar la invasión de competencias que supondrían estas nuevas actuaciones asistenciales”. No obstante, más allá de defender ‘lo suyo’, desde el CGE se sugiere que, de prosperar ese modelo asistencial que persigue la farmacia, “tal vez sería necesario abordar la dispensación de medicamentos financiados por la Seguridad Social exclusivamente desde los centros de Atención Primaria, para diferenciar las actuaciones públicas respecto de las actividades comerciales del ámbito privado”. Asimismo, para rizar el rizo, este escrito añade la posibilidad de que, como contrapartida a la realización de actividades “propias” de los enfermeros, “debería implicar que cualquier profesional sanitario pudiese ser titular de una farmacia, eliminando el binomio titularidad/propiedad en manos del farmacéutico”.

Reacciones de la Farmacia

Como era de suponer, las reacciones desde la profesión farmacéutica no se han hecho esperar. Ahora bien, las primeras valoraciones optan por no echar más leña al fuego, o al menos mantenerlo controlado, antes que avivarlo.

Por ejemplo, el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos, principal aludido en la misiva, ha emitido una circular interna en la que denuncia las “afirmaciones gratuitas” provenientes de la entidad homóloga de Enfermería. “Son declaraciones que intentan enfrentar a los profesionales sanitarios, cuestionando las competencias de los farmacéuticos recogidas en la legislación vigente y que, además, en nada contribuyen a mejorar la atención integral al paciente. El CGCOF acompaña este parecer con once puntos que detallan esas atribuciones a las que faculta la legislación (ver apoyo).

También otros colegios provinciales se han posicionado al respecto. Por ejemplo, desde el COF de Badajoz que preside Cecilio Venegas, se tildan estas calificaciones como “ofensivas” y que “en nada contribuyen al entendimiento entre profesionales”. Ahora bien, en aras de rebajar la tensión, el escrito que firma Venegas recuerda que “no es la primera vez que surgen estos roces” y manifiesta el “respeto” a las competencias de otros profesionales y su “nulo interés” en invadirlas.

Mientras, Jesús C. Gómez, presidente de la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac) cree que “hay gente a la que le debe sobrar el tiempo”. Es su particular respuesta a otro de los anuncios que recoge la circular del Consejo General de Enfermería: la puesta en marcha desde su Instituto Español de Investigación Enfermera de un estudio internacional sobre las “autodenominadas farmacias comunitarias” para conocer la situación real a nivel internacional.

Un ‘affaire’ vivido a través del Cruce de circulares

El pasado 17 de noviembre, el Consejo General de Enfermería abría un nuevo cisma entre profesiones sanitarias (en este caso con los farmacéuticos) por el envío de una circular a sus colegios en la que denuncia las pretensiones asistenciales de los boticarios que, a su juicio, invadían competencias. Algunas de sus acusaciones son:

“El CGCOF pretende modificar la asistencia al ciudadano en al actual modelo farmacéutico, usurpando funciones propias de la profesión enfermera, así como de otras profesiones (…). Pretenden convertir sus tiendas en farmacias comunitarias (…). Otra pretensión es realizar la vacunación a la población”.

“Las actuaciones asistenciales previstas por los farmacéuticos a realizar en las oficinas de farmacia supondrían una invasión de competencias profesionales y al mismo tiempo intrusismo profesional que no estamos dispuestos a tolerar”

“Si este modelo que proponen los farmacéuticos se implementase, tal vez sería necesario abordar la dispensación de fármacos financiados en los centros de AP”.

Tras conocerse públicamente esta circular del CGE, días después (1 de diciembre) el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos emitía otra circular a sus colegios provinciales en la que replicaba las acusaciones de la CGE y defendía las competencias profesionales que la legislación atribuye a las farmacias. Algunos de los puntos del comunicado de esta entidad son:

“El CGCOF lamenta profundamente las afirmaciones gratuitas en las que se atribuyen presuntas modificaciones de la asistencia farmacéutica al ciudadano. Declaraciones que intentar enfrentar a los ciudadanos (…) y que, además, en nada contribuyen a mejorar la atención integral al paciente”

“Las competencias profesionales del farmacéutico están sólidamente definidas a través de la normativa estatal”

“Las actuaciones asistenciales en torno al medicamento y en materia de Salud Pública están reconocidas por el Ministerio de Sanidad en sus documentos estratégicos de mejora de la calidad del SNS”