Ángela de Rueda Madrid | miércoles, 16 de noviembre de 2016 h |

La mesa redonda ‘Farmacia, gestión de personas y habilidades’ ha recogido los testimonios de profesionales de la empresa y la botica en torno a las prácticas habituales de la industria que se pueden aplicar en la oficina de farmacia para mejorar en el día a día. Silvia Fortuny, de Fortuny Consultores ha ejercido de moderadora de esta mesa, que ha contado con el patrocinio de Boehringer Ingelheim.

“El profesional debe formarse como líder”, asegura María Junyent, responsable de Recursos Humanos de Boeringher. En su compañía se basan en un jefe colaborador y en el feedback. “De todo lo que aprendemos el 70 por ciento es en el puesto de trabajo, el 20 por ciento a través del feedback y sólo hay un 10 por ciento de formación formal”, ha explicado Junyent.

Por su parte, Antoni Torres, presidente de Fefac, ha incidido en que “el aspecto de formación en las relaciones personales va a ser cada vez más necesario”. Por ello, “el hecho de que un farmacéutico sepa de medicamentos no supone ninguna diferencia”, ha añadido. El propio Torres se está formando en gestión porque, “las habilidades se aprenden, es como caminar”. Puede haber una persona que procesa de forma diferente y “no por ello deja de ser un gran profesional”, ha añadido Torres. Por ello, añade, “hay que saber gestionar estas situaciones”.

Javier Baquero, farmacéutico andaluz, considera que “el cliente es lo segundo”. Para él, el equipo es lo más importante porque, ha apuntado, “es el que transmite los valores” que se quieren transmitir. Como ventaja, la farmacia tiene todo lo que el cliente pueda querer y cubre necesidades de cualquier grupo. Por ello, Baquero considera que hay que darle el valor que tiene. Otro pilar es la motivación del equipo. “La gente tiene que venir motivada de casa, pero el entorno debe ser no desmotivador”, ha destacado.