L. Díaz Madrid | viernes, 21 de junio de 2019 h |

Bristol Myers cerró la semana con un avance del 2,1 por ciento, cotizando en 48,6 dólares americanos, moviéndose en la franja inferior de su rango de variación del último año. Su perfil en este periodo ha sido eminentemente bajista, evolución que no ha estado exenta de momentos de recuperación pero que finalmente han dado paso nuevamente a nuevas caídas. Bristol Myers presenta en el año una ganancia del 4 por ciento, mientras que en la comparación interanual muestra una pérdida del 10 por ciento. Sin embargo esta caída es significativamente mayor (25 por ciento) si se compara con el máximo interanual que marcó en octubre del pasado año cuando superó los 62 dólares americanos.

Analizando un periodo temporal más amplio se puede ver como Bristol Myers se mueve actualmente en zonas de mínimo de los últimos 5 años, con un máximo en este intervalo alcanzado a mediados de 2016 cuando llegó a superar los 75 dólares americanos. Desde entonces su evolución ha sido principalmente bajista, aunque no exenta de cierta volatilidad. A día de hoy este valor cotiza hasta un 35 por ciento por debajo de dicho máximo, situándose entre los valores de la muestra con peor evolución en este periodo.

Los últimos resultados publicados por este grupo farmacéutico corresponden al cierre del primer trimestre del año en curso. Sus ventas ascendieron a 5.920 millones de dólares americanos (5.300 millones de euros), con un crecimiento interanual del 14 por ciento, mientras que el beneficio fue de 1.710 millones dólares americanos (1.525 millones de euros), cifra sensiblemente superior a los 1.486 millones dólares americanos obtenidos en igual periodo del pasado año. Este crecimiento de las ventas fue paralelo a un mantenimiento del ratio margen bruto sobre facturación que se situó en el 68 por ciento.

Por mercados geográficos Estados Unidos generó el 58,2 por ciento de los ingresos del grupo, con un crecimiento en el año del 24 por ciento; Europa aportó el 25 por ciento de las ventas, mostrando un dinamismo sensiblemente inferior, incrementando su facturación un 5 por ciento; el resto de los mercados internacionales aportaron el restante 17 por ciento de los ingresos, aumentando sus ventas en el año en torno al 12 por ciento.

Entre las principales líneas de productos de la compañía, caben destacar Opdivo, que aportó unas ventas en el primer trimestre de 1.800 millones dólares americanos (1.600 millones de euros) con un incremento en el año del 19 por ciento; Eliquis tuvo unas ventas de 1.925 millones dólares americanos (1.725 millones de euros), con un crecimiento del 28 por ciento; así, como Orencia, que tuvo una facturación en el primer trimestre de 640 millones dólares americanos (570 millones de euros), aumentando respecto al ejercicio anterior en un 8 por ciento.

Al apartado de I+D este grupo destinó en estos tres primeros meses del año 1.351 millones dólares americanos (1.200 millones de euros), un 8 por ciento más que en igual periodo del ejercicio anterior. Esta inversión supuso un ratio sobre los ingresos del 26,1 por ciento, porcentaje sensiblemente superior a la media del sector.

Para finalizar, y en relación con su posible comportamiento en bolsa en los próximos meses, los analistas anticipan una evolución alcista, estimando un precio medio objetivo de 56,1 dólares americanos, un 17 por ciento por encima de su precio actual, objetivo que no parece guardar relación con el perfil que ha venido dibujando este valor en los últimos meses. Es un valor que ha conseguido en esta primera mitad del año estabilizar su situación e incluso recuperar algunas posiciones, pero no parece por el momento mostrar la fortaleza para subidas como la estimada por los analistas.