Marta Riesgo Madrid | viernes, 15 de febrero de 2019 h |

La presidenta en funciones del Consejo General de Colegios de Dietistas-Nutricionistas (CGCODN), Alma Palau, explica los retos de la profesión tras la aprobación de los estatutos de la organización.

Pregunta. El Ministerio de Sanidad acaba de publicar los estatutos del Consejo General, reconocimiento esperado desde 2014. ¿Qué supone para la organización?.

Respuesta. La publicación de los estatutos nos da un espaldarazo muy importante. Notamos por parte del Ministerio interés en trabajar de forma conjunta en bastantes proyectos, porque existen muchos frentes abiertos relacionados con la alimentación y la dietética. Realmente supone un apoyo importante para tener todas las garantías y colaborar conjuntamente.

P. Una de esas muestras de apoyo es la incorporación al Comité de las Profesiones del Sector Sanitario y Social, ¿no?

R. Esto ha sido un detalle más que muestra que tienen muchas ganas de que estemos dentro de los equipos asesores y consultores. Sanidad ya nos había realizado consultas para temas concretos, como el etiquetado o las pseudociencias, pero han tenido mucha agilidad en introducirnos en este comité.

P. ¿Cuales son los retos que se marca ahora el Consejo General?

R. Lo prioritario es la unidad de la profesión. Intentamos apoyar y respaldar todas las iniciativas que se realizan desde los colegios autonómicos. Tenemos que avanzar para lograr el reconocimiento de nuestra profesión en todas las comunidades. A día de hoy existen tres Colegios Oficiales que siguen esperando su reconocimiento y siete comunidades —Aragón, Andalucía, Cantabria, Canarias, Castilla-La Mancha, Extremadura y Galicia— aún no reconocen nuestra categoría profesional. Ese es nuestro principal reto a corto plazo.

P. La semana pasada el Parlamento balear aprobó una PNL relativa a la incorporación plena del dietista-nutricionista en el Sistema de Salud de la comunidad…

R. Es hacia donde queremos ir. Es fundamental ese reconocimiento y, sobre todo, demandamos la presencia del dietista-nutricionista en atención primaria, porque podemos ser un agente clave para trabajar en la prevención y tratamiento de ciertas patologías. Otro gran reto es la regulación. El Real Decreto que regula las unidades de atención sanitaria asegura que, en el caso de las de nutrición, éstas serán ocupadas por un “facultativo”, a diferencia de lo establecido en otras especialidades. Consideramos de vital importancia que se refiera a dietistas-nutricionistas, pues son los profesionales capacitados. Además creemos que debe existir dietistas-nutricionistas en la mayoría de especialidades.

P. ¿Qué otros retos afronta la profesión?

R. Trabajamos en tres ámbitos concretos. El primero es el clínico, centrado en el tratamiento de las personas con enfermedades. Aquí trabajamos con asociaciones de pacientes para dar los consejos adecuados para cada patología. Otro ámbito es la nutrición comunitaria. La ley de seguridad alimentaria y nutrición de 2011 establece que expertos en nutrición deben ser los encargados de diseñar los menús de los colegios o distintos centros públicos, pero la realidad es que debería ser obligatorio que sean autorizados y revisados por dietistas-nutricionistas para asegurar que se cubren las necesidades de cada colectivo. La tercera vía es la salud pública donde podemos jugar un papel fundamental en todo lo relacionado con políticas alimentarias, como el etiquetado o la publicidad.

P. ¿Y cómo ve la colaboración con la farmacia?

R. Está demostrado que la intervención del dietista-nutricionista tiene un efecto beneficioso cuando se trabaja de forma multidisciplinar. En el caso de las farmacias estamos convencidos de que deben estar implicados en el objetivo de mejorar los hábitos nutricionales. Desde la farmacia se puede hacer mucho porque es una figura realmente cercana al ciudadano y son fundamentales para realizar consejos dietéticos básicos. Ahora bien, es muy importante que se establezca un vínculo para formar, asesorar y dirigir el mensaje nutricional correcto a la población.

“Hay comunidades donde aún no se reconoce la categoría del dietista-nutricionista”
“Podemos ser un agente clave para trabajar en la prevención de ciertas patologías”