El Gobierno británico ha anunciado un nuevo programa de financiación de hasta 86 millones de libras para las empresas del país que desarrollen avances médicos significativos. Este paquete de ayudas permitirá a las pequeñas y medianas empresas desarrollar y probar nuevas tecnologías en el sistema nacional de salud británico. Esto podría incluir innovaciones enfocadas a tecnologías digitales que ayuden a los pacientes a manejar su enfermedad, o para desarrollar nuevos medicamentos.
El objetivo de este nuevo plan es, según las autoridades sanitarias británicas, el de acelerar el tiempo que se tarda en incorporar nuevas tecnologías del laboratorio al sistema sanitario del país.
En concreto, el plan se divide en cuatro bloques diferenciados. Así, 39 millones de libras se destinarán a fondos para las redes de ciencias de la salud académicas (ASHN), permitiendo evaluar los beneficios de las nuevas tecnologías y aportar la adopción en el NHS de aquellas que ofrezcan beneficios reales a los pacientes de acuerdo a las necesidades locales. Por otro lado, 35 millones se destinarán al Digital Health Technology Catalyst con el objetivo de financiar el desarrollo de tecnologías digitales para su uso por parte de los pacientes en el sistema británico.
Además, se incluyen seis millones de libras esterlinas en los próximos tres años para ayudar a las Pymes que dispongan de medicamentos o dispositivos a poder realizar las pruebas necesarias que les dejen obtener datos en vida real, aprovechando las oportunidades existentes como el sistema Early Access to Medicine Scheme (Eams).
Por último, se destinarán 6 millones de libras a la Pathway Transformation Fund, con el objetivo de ayudar a las organizaciones del NHS a integrar las nuevas tecnologías en la práctica clínica diaria, lo que ayudará a superar obstáculos más prácticos, tales como capacitar al personal sobre cómo usar nuevos equipos.
El Ministro de Salud británico Lord O’Shaughnessy aseguró a través de un comunicado que la “ambición del gobierno es que los pacientes del NHS obtengan tratamientos que cambien su vida de manera tan rápida como sea posible”. Sin embargo, apuntó, “eso no puede suceder si no apoyamos la innovación médica y derribamos las barreras , como la falta de rapidez para la incorporación al mercado o el acceso a financiación que puedan suponer obstáculos, sobre todo para las pymes”.
Posicionamiento de la Abpi
En este sentido, desde la asociación de compañías farmacéuticas innovadoras británicas (Abpi), su director ejecutivo de política comercial, Richard Torbett, aseguró en un comunicado que, hoy en día “es importante invertir dinero y acelerar el acceso de los pacientes a nuevos medicamentos y tratamientos”.
En este sentido, explicó que “cada vez más pequeñas o medianas empresas se unen a nuestra organización, lo que nos anima a seguir alentando y abogando para que las tecnologías innovadoras y rentables estén disponibles lo más rápido posible”. Al hacerlo, apuntó, “los pacientes no sólo se beneficiarán de una mejor atención, sino que el NHS también será más productivo y más sostenible a largo plazo”.
Concretamente, la patronal asegura que la inversión de 39 millones de libras realizada a la ASHN supone un primer paso muy importante para unir a la industria y al servicio de salud del país.
Por último, el dirigente de la patronal de la industria farmacéutica aseguró que “si conseguimos fomentar una mayor colaboración entre los innovadores, los pacientes, el NICE y el NHS podemos hacer que Reino Unido se sitúe como líder mundial en ciencias de la vida”.






































