E. CAMPILLO Toledo | viernes, 14 de julio de 2017 h |

El programa de control de errores de medicación, impulsado por David García, jefe del Servicio de Farmacia del Hospital de Parapléjicos de Toledo, consiste en una base de datos que cruza variables de más de 30.000 fármacos que se comercializan en España para detectar y controlar posibles errores en los medicamentos.

“Llevamos trabajando en el desarrollo del sistema unos 10 años, se puso en marcha a nivel nacional hace dos y en este periodo se ha ido ampliando y mejorando el proceso de detección de errores o posibilidades de mejora”, explicaba a EG, David García.

A través de la web ‘Altomedicamentos.es’, el sistema se ha implantado ya, de manera gratuita, en 52 hospitales de toda España y ha permitido analizar, desde su puesta en marcha, nueve millones de tratamientos donde se han detectado, según indica García, 186.658 alertas, que suponen un 2 por ciento de errores.

“La filosofía es ir aumentando su implantación en España”, precisaba su creador quien describía a ‘Altomedicamentos’ como “un sistema inteligente que analiza problemas, su relevancia clínica y su solución, si es posible”.

Entre sus principales ventajas, por ejemplo, destacan que para el paciente esto supone una mejora de su calidad asistencial; y para el farmacéutico un ahorro de tiempo al ser ayudado por un sistema inteligente que mejora de forma muy importante su eficiencia.

Tras ir poco a poco implantándose en España, García avanzaba el salto a Europa porque “hay farmacéuticos de otros países que se han interesado en el proyecto, y también colectivos farmacéuticos fuera de nuestras fronteras que quieren integrar este sistema en sus aplicaciones informáticas, por lo que el sistema ya se ha adaptado a los medicamentos de otro país y se irá adaptando al resto según vaya siendo necesario. Las pruebas reales indican que es factible analizar los tratamientos independientemente del país en el que habite el ciudadano, por lo que esperamos poder implantarlo en breve en varios países de la unión europea”.

Un futuro prometedor, sin duda, al que García mira apostando por la integración laboral con máquinas inteligentes. “O evolucionamos o desapareceremos. Debemos adaptarnos a esta revolución de máquinas que analizan y valoran situaciones clínicas relacionadas con medicamentos. Estamos desarrollando más proyectos dirigidos a la integración laboral del farmacéutico con sistemas inteligentes en otros aspectos del trabajo realizado en la Farmacia”, finalizaba.